"El significado del respeto"
Hace un tiempo atrás antes de que esta carrera me eligiera, la vida hizo que llegue a un colegio histórico y enorme, donde hoy sigo trabajando. Fue mi primer experiencia, donde mucho no sabía, casi nada, mi rol era acompañarlos como una auxiliar más en el momento del comedor y de descanso, donde iba rotando según las necesidades de las docentes a cargo. Algunos días me tocaba en la sala de 5 azul, roja, o verde.
Como se imaginarán, el momento de la siesta, o del descanso es muchas veces el más complejo, ya que es un momento donde se relaciona mucho con lo propio, con estar en casa y con las madres y los padres. Este momento es donde surgen charlas, acompañamientos e inconvenientes que se van solucionando en el transcurso de la misma para que todxs puedan pasarla lo mejor posible.
Me acuerdo como si fuese hoy que una de las maestras se había ido a buscar la comida, y quedé yo, en la sala Verde, con un grupo que se caracterizaba por ser divino e intenso, donde debías establecer los límites de entrada ya que te desafiaban constantemente. Ahí estaba B, un nene súper personaje, divertido, elocuente y desafiante, siempre era un tire y afloje con él ya que cuando uno le proponía que se quede despierto pero que no haga ruido, él hacía lo contrario.
Yo, con toda mi inexperiencia, le dije B, por favor, quédate con el muñeco, pero no hagas ruido, te pido que no le faltes el respeto a tus amigos que quieren descansar. Y él me respondió: ¿Qué significa faltar el respeto?, le expliqué que faltar el respeto es no pensar en el otro, en no tener en cuenta las necesidades, por ejemplo, de los amigos que querían dormir. Al terminar de contarle, me miró a los ojos y me dijo: Entonces.. ¿Sabes quién le falta el respeto a mi mamá? Mi papá.
Me acuerdo que me quedé atónita, sentí que lo había subestimado e incomprendido, ya que él evidentemente había vivido situaciones de violencia que yo desconocía y que sus reacciones hablaban de estos mismos hechos que él parecía conocer. Recuerdo llegar a mi casa y contar esta situación ya que me quedó resonando en la cabeza, y hoy sigue siendo así, ya que esto sucedió en el 2015.
A la semana siguiente me acuerdo que pregunté, y me contaron de la relación complicada que tenían sus mapadres, él era un rehén de esa relación donde sobre todo el padre jugaba con retenerlo y no cumplir con los acuerdos legales establecidos por ambas partes.
Fué en ese momento que entendí que la escuela es un espacio donde los chic@s van a aprender, a jugar y a expresarse, y donde muchas veces es una gran contención emocional para los hechos que ellos viven en sus familias.
Hoy ha pasado el tiempo, y me pasa desde el rol docente una situación similar donde los mapadres compañeros de la sala, se quejan de un niñx que pega, y que tiene reacciones complejas para su edad. Ahora sé porque tiene esas reacciones, y como adulta, trato de comprender desde otro lugar lo que pasa en las casas de esos niñxs, en las situaciones de violencia que viven, pidiendo ayuda a gritos desde los actos.
A partir de estas situaciones que me han interpelado trato de que la ley 26.061 se garantice y se cumpla, por lo menos hasta donde este a mi alcance. Esta plantea y establece que la familia es responsable en forma prioritaria de asegurar a las niñas, niños y adolescentes el disfrute pleno y el efectivo ejercicio de sus derechos y garantías, pero la escuela no interviene?
A raíz de esta situación abro estos interrogantes y estas preguntas que me surgen ¿Todos los docentes somos conscientes de nuestro rol? ¿Cómo debemos identificar el maltrato? ¿Hasta dónde nuestra intervención puede ayudar en la historia familiar de cada niñx? ¿Cuándo debemos intervenir? ¿Cuáles son los límites del docente en la vida y en la familia del niñx? ¿Cómo acompañar sin condicionar previamente desde nuestra propia mirada? ¿Cuán abiertos y atentos debemos estar a las pequeñas grandes reacciones que hablan de diferentes problemáticas y/o trastornos reales que interpelan a las familias? Mi principal interés para elegir este relato es mi historia personal, esto en parte explica la elección de la temática, el destrato, la falta de respeto ante el otro, lo que ciertas situaciones le provocan a un niñx que quizás no tiene las herramientas ni todo claro el vaivén de las relaciones, ni las acciones extrañas de los adultos, de los seres que teóricamente te tienen que cuidar. Hay cosas que no tienen explicación nunca, menos aún para un niñx, por eso me parece importante darle énfasis a esta problemática que nos atraviesa, que nos interpela para estar atentos, poner el cuerpo y ESCUCHAR para que esas palabras e interrogantes tengan significado.
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